Qué es la toxoplasmosis ocular y cómo prevenirla

¿Has oído hablar alguna vez de la toxoplasmosis? Esta es una enfermedad causada por un parásito común llamado Toxoplasma gondii, el cual podemos contraer si comemos carne infectada mal cocinada o nos exponemos a heces infectadas de gatos o durante el embarazo por transmisión de madre a hijo.

Normalmente, la mayoría de las personas con esta enfermedad, no suelen presentar ningún síntoma, excepto alguna infección ocular en algunos casos. En cambio, los recién nacidos infectados y aquellos con un sistema inmunitario débil que tienen alguna enfermedad grave, pueden presentar algunas complicaciones en el cerebro, los ganglios linfáticos y los ojos, llegando a provocar incluso ceguera, tanto en adultos como en bebés.

En concreto, la toxoplasmosis ocular se presenta por una retinitis causada por el parásito toxoplasma gondii. Esta lesión provoca una reacción de hipersensibilidad y puede acabar produciendo vasculitis, vitreítis, coroiditis y uveítis anterior.

Causas de la enfermedad

El T.gondii es un organismo parasitario que infecta a gran parte de los animales y las aves. Y se expulsan solamente a través de las heces de los gatos. Por tanto, los principales huéspedes del parásito son los gatos domésticos y salvajes.

Entonces, ¿cómo puede alguien infectarse con el T.gondii? Estas son las principales causas:

  • Estar en contacto con heces de gato que lleven el parásito: Basta con llevarte las manos a la boca después de haber hecho tareas en tu jardín o de haber tocado cualquier objeto que se haya puesto en contacto con las heces del gato.
  • Ingerir alimentos infectados: Los alimentos más propensos a tener este parásito son el cerdo, el venado, el cordero y a veces los lácteos sin pasteurizar.
  • Usar utensilios de cocina contaminados: Si utilizas cuchillos u otros utensilios de cocina para cortar la carne contaminada, estos debes desinfectarlos correctamente; por ejemplo, con agua caliente y jabón.
  • Comer verdura y fruta sin lavar: Lava siempre aquellas frutas y verduras que te comes de forma cruda para evitar contraer esta infección.
  • Recibir una transfusión de sangre o un trasplante de órgano infectado: Esto es menos habitual, pero también podría ocurrir.

Por lo general, si la persona que contrae este parásito, tiene buena salud, esta enfermedad no provocará ninguna alteración. Aunque si el sistema inmunitario está débil (por alguna enfermedad o medicamento), el parásito podría provocar complicaciones en el cerebro, el corazón o el ojo principalmente.

Síntomas de la toxoplasmosis

Muchos afectados no saben que tienen la enfermedad. Mientras que algunos pueden que no muestren ningún signo, otros pueden notar:

  • Fiebre
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Malestar
  • Ganglios linfáticos hinchados

En personas con el sistema inmunitario débil (sometidos a quimioterapia o con VIH), los síntomas son:

  • Convulsiones
  • Pérdida de equilibrio
  • Dolor de cabeza y desconcierto
  • Dificultades en los pulmones (similar a la tuberculosis o neumonía)
  • Visión borrosa debido a la inflamación en la retina

En los bebés, cuando la infección es temprana, esto puede provocar la muerte del feto. Pero si consiguen sobrevivir, pueden desarrollar problemas graves:

  • Problemas oculares
  • Color de la piel amarillenta y en la parte blanca de los ojos
  • Espasmos
  • Agrandamiento del hígado o bazo

Factores de riesgo

Los problemas de salud se pueden agravar con una toxoplasmosis si:

  • Estás con un tratamiento de quimioterapia
  • Tienes VIH
  • Tomas medicamentos inmunosupresores

Prevención y tratamiento

Teniendo en cuenta las complicaciones que pueden surgir a raíz de este parásito en determinadas personas, es muy importante que tengamos en cuenta algunas precauciones:

  • Utilizar guantes para tareas de jardinería
  • No ingerir carne poco cocinada
  • Lava muy bien las frutas y verduras, incluso si vas a pelarlas
  • No consumas productos lácteos sin pasteurizar
  • Si estás embarazada y te gustan los gatos, protege a tu gato dentro de casa y dale una alimentación enlatada y seca; intenta mantenerte alejada de los gatos callejeros, y pídele a un amigo o familiar que mantenga limpia la caja higiénica de tu gato

En cuanto al tratamiento, lo ideal es que acudas a tu especialista para que evalúe cuál es el daño causado en el ojo y decida el mejor tratamiento para tu salud ocular.

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