La epífora es muy molesta y quiero explicarte en qué se basa

Ojos llorosos: Causas, síntomas y tratamiento

Este sin duda es uno de los temas que la mayoría de vosotros lleváis tiempo consultándome: “¿Por qué me lloran los ojos?”. Aunque se ha hecho esperar, ¡aquí tenéis toda la información para resolver vuestras dudas! Además, he hecho un vídeo para que entendáis a la perfección los motivos por los que lloran los ojos y si hay algún tratamiento que acabe con esta molestia de una vez por todas.

Lo cierto es que los ojos pueden lagrimear por muchos motivos. Por eso, la clave está en averiguar si la lágrima se produce en exceso sin ningún motivo aparente o si se produce cuando esta no drena correctamente; algo que puede producirse por algún trastorno ocular.

Ante esta situación y ante cualquier duda, debes ir al oftalmólogo para que te revise y te diagnostique a la mayor brevedad posible.

Por si no lo sabías, a esta patología de lagrimeo excesivo se le denomina también epífora.

Causas del lagrimeo

Entre las causas principales de los ojos llorosos están:

  • Alergias
  • Infecciones como conjuntivitis o blefaritis
  • Contaminación, productos químicos del aire o el viento
  • Luz intensa
  • Malposiciones de los párpados
  • Irritaciones y alteraciones
  • Lagrimal obstruido
  • Daños en la córnea
  • Problemas de visión mal corregidos
  • Sequedad ocular (los pacientes con ojo seco, al tener un déficit de lágrima en el ojo, tienen irritación ocular, lo que provoca lagrimeos excesivos puntuales)

Además de estas causas, en algunas situaciones normales cuando reímos, bostezamos o incluso cuando pelamos una cebolla, curiosamente también lagrimeamos constantemente, aunque aún no sabemos a ciencia exacta por qué ocurre.

Síntomas del ojo lloroso

Aparte de un exceso de lágrimas, la persona que lo padece también puede presentar otros síntomas:

  • Mucosidad
  • Hinchazón
  • Irritación

Incluso a veces las lágrimas que se acumulan en el conducto, pueden infectarse provocando molestias e hinchazón en la zona interna de los párpados.

A quién afecta esta patología

El lagrimeo constante o epífora suelen desarrollarla las personas con la edad y, por ende, surge con el envejecimiento; debido a que con los años, el conducto por donde drenan nuestras lágrimas se bloquea y obstruye.

Al tener los ojos llorosos constantemente, esto provoca molestias, pero esto no es lo peor; lo más grave es que el saco lagrimal puede inflamarse e infectarse, provocando dacriocistitis.  

Por tanto, se recomienda que primero de todo analicemos la causa principal de nuestro lagrimeo  persistente, es decir, si se produce a causa de una alergia, una infección, por el aire o porque tenemos los conductos lagrimales obstruidos.

Así que lo ideal es que acudas a un profesional para que te diagnostique el problema y estudie las posibles causas por la que tienes esta molestia. De esta forma, podrá orientarte con el mejor tratamiento para tu salud ocular.

Tratamiento de los ojos llorosos

Normalmente, cuando la epífora surge por causas leves (alergia, irritación o infección), el  tratamiento indicado es la medicación.

En cambio, si tienes epífora debido a un bloqueo en la vía lagrimal, una de las opciones que existen es la cirugía (dacriocistorrinostomía). Esta consiste en abrir una vía nueva alternativa entre el saco lagrimal y la fosa nasal para que la lágrima drene de forma correcta cuando se produce una obstrucción.

Si tienes exceso de lagrimeo en los ojos por problemas de visión mal corregidos, el tratamiento adecuado será corregir el defecto refractivo con gafas, lentillas o en última instancia, con cirugía a través de técnicas con láser.

Y por último, si padeces de ojo seco, existen distintos tratamientos para erradicar esta molestia, entre las que destacan las lágrimas artificiales, geles o incluso tapones lagrimales.

¿Te ha resultado útil esta información? Pues no te olvides de darle a Like a este vídeo, dejar un comentario y suscribirte al canal para entrar en el sorteo de unas gafas de sol el próximo 25 de diciembre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *