una de las principales causas de ceguera es la retinopatia diabetica

Retinopatía diabética: Síntomas, causas y tratamiento

Hoy vamos a hablar de una enfermedad que se desarrolla sobre todo por las alteraciones metabólicas que sufren los pacientes con diabetes de tipo 1 y 2. Nos referimos a la retinopatía diabética, comúnmente llamada diabetes ocular.

Según investigaciones científicas, 1 de cada 10 pacientes con diabetes en España presentan algún tipo de retinopatía diabética o atrofia macular. Por eso, se recomienda realizar una revisión del fondo del ojo al menos una vez al año si eres diabético.

Qué es la retinopatía diabética

Es una enfermedad vascular causada principalmente por la diabetes, llegando a producir graves problemas en la retina y provocando atrofias maculares, cataratas o glaucomas.

La diabetes altera el azúcar en la sangre (glucosa), que el cuerpo convierte en energía para que todos los órganos funcionen correctamente. Desafortunadamente, los niveles altos de azúcar se acumulan en los vasos sanguíneos, impidiendo que la sangre fluya adecuadamente en los ojos y en los demás órganos del cuerpo.

Síntomas

En su desarrollo inicial, la retinopatía diabética no suele presentar síntomas y solo afecta de forma leve a la visión. Pero con el tiempo, puede ser motivo de pérdida de visión.

En las fases más avanzadas, los síntomas que se presentan pueden ser:

  • Borrosidad en la parte central
  • Dificultad para leer
  • Deficiencia en el campo visual
  • Manchas negras
  • Ceguera

Factores de riesgo

Cualquier persona con diabetes tipo 1 y 2 puede desarrollar retinopatía diabética. El riesgo de manifestar la retinopatía diabética puede aumentar por estos factores:

  • Duración de la diabetes: cuanto más dure la diabetes, mayor es el riesgo de padecer esta enfermedad (un 12 % los pacientes con más de 30 años y un 7 % los que tienen entre 20 y 24 años).
  • Presión arterial: en personas diabéticas debe ser menor que 130/80 mmHg.
  • Colesterol alto.
  • Personas que proceden de una etnia específica: afroamericanos, nativo americano  y latinos.
  • Embarazo.

Etapas de la retinopatía diabética

Los altos niveles de azúcar en la sangre pueden provocar obstrucciones en los pequeños vasos sanguíneos que alimentan a la retina. Como consecuencia, el ojo responde creando nuevos vasos sanguíneos, aunque estos no se forman bien y pueden sangrar.

Por tanto, esta enfermedad ocular tiene dos etapas:

  • Retinopatía diabética no proliferativa (o precoz). Los vasos sanguíneos no crecen y las paredes de los vasos sanguíneos de la retina se debilitan, provocando microaneurismas. Esta enfermedad puede pasar de leve a moderada cuando los vasos de la retina se obstruyen y la retina deja de recibir sangre, provocando hemorragias, inflamaciones, provocando edema macular o isquemia macular.
  • Retinopatía diabética proliferativa (o avanzada). Este es el tipo más grave, ya que los vasos sanguíneos dañados se cierran, generándose el crecimiento de otros vasos sanguíneos más finos para alimentar a la sangre de la retina. En el caso de que estos vasos goteen sangre en la parte gelatinosa que ocupa el centro del ojo (vítreo), puede haber una pérdida importante en la vista e incluso se puede perder la visión por completo. Además, los tejidos cicatrizados por el crecimiento de los nuevos vasos pueden provocar desprendimiento de la retina.

Consejos de prevención

Como acabamos de ver, la retinopatía diabética puede presentar algunas complicaciones como hemorragias vítreas, desprendimiento de la retina, glaucoma o pérdida de la visión. Pero no es necesario llegar hasta estos extremos si se toman precauciones.

Aunque esta enfermedad ocular no siempre puede prevenirse, sí se puede reducir el riesgo de padecerla y de que surjan estas complicaciones. Así que te recomendamos:

  • Acudir a un especialista para hacerte fondos de ojo una vez al año y cuando notes algunos de los síntomas mencionados más arriba.
  • Controlar tu diabetes y medir tu nivel de azúcar varias veces al día.
  • Revisar tu presión arterial y bajar tu colesterol en el caso de que lo tengas alto.
  • Dejar de fumar.

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