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7 Peligros por los que no debes usar “gafas” premontadas

El tema de hoy en el blog son las gafas premontadas, uno de los enemigos actuales de la salud visual. Y sin embargo, tan presente en muchas tiendas relacionadas con la óptica. E incluso en espacios que nada tienen que ver.

Gafas premontadas: Qué son exactamente

Las gafas pregraduadas o premontadas se utilizan para aliviar el cansancio visual o la presbicia que suele aparecer a partir de los 40 años, más o menos. La presbicia es una disminución fisiológica de la acomodación ocular, y que es una consecuencia natural del paso del tiempo. El envejecimiento y la perdida de elasticidad del cristalino y el agotamiento del músculo ciliar son procesos fisiológicos que se asocian a la edad. La conclusión es que no podemos ver de forma nítida los objetos cercanos, y por eso hace falta otro apoyo.

Esto lleva a muchos usuarios a recurrir a esas gafas premontadas. ¡Pero no son la mejor opción!

7 Problemas de las gafas premontadas

  1. Lo primero que debes saber es que estas gafas no son lentes, son plásticos muy baratos que se inyectan en un molde. Las lentes normales se tallan para hacer una graduación concreta. Estos plásticos se inyectan en unos moldes de graduación de +1, +1.5 +2 +2.5… Teniendo en cuenta que son saltos de 0.50 y sin tener en cuenta el posible astigmatismo.
  2. Además, el hecho de que sean plásticos inyectados hace que tengan muchas aberraciones y efectos prismáticos no deseados, distorsionando así la visión.
  3. Otro problema es que tienen la misma refracción en ambos lados. Sin embargo, muy poca gente tiene la misma graduación exacta en ambos ojos.
  4. También debes saber que se fabrican en serie y no pasan por controles de calidad exhaustivos como ocurre con las lentes oftálmicas. Además, tampoco se tiene en cuenta en su fabricación las características concretas de cada usuario.
  5. Una regla en la péptica es que los centros ópticos de la lente tienen que coincidir con las pupilas de los ojos del paciente. Puedes a veces en estas gafas los centros ópticos están situados incluso fuera de los plásticos. Es decir que no hay centro óptico en esa lente.
  6. No tienen ningún tratamiento antirreflejante.
  7. Y, por último, el mayor de los problemas. Con estas gafas eres tú quien elige cuál te queda mejor, sin la ayuda especializada de alguien que puede graduarte y conocer en profundidad las características de tu visión. Incluso puede que tengas algún problema óptico que, al no hacerte un chequeo antes de seleccionar unas gafas premontadas, pasarás por alto solucionándolo con un producto que quizá no sea el idóneo para ti.

Está claro que estas gafas premontadas pueden ser muy útiles en algunos casos. Por ejemplo, cuando necesitas un segundo par para llevarlo en el coche por si en algún momento te es necesario. O incluso como gafas de emergencia por si te las dejas en el trabajo, o cualquier otra situación similar.

Esperamos que te haya gustado el post y que te haya quedado claro el por qué estas gafas premontadas no son una buena opción para usarlas normalmente.

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