Tipos, causas y síntomas del ojo seco

El ojo seco es una patología que produce una discapacidad en la vida diaria de aquellos que lo sufren. Se trata de un trastorno de la superficie ocular con síntomas como molestias, alteración de la visión, inestabilidad de la película lagrimal, inflamación de la superficie ocular, e incluso destrucción de esta superficie en los casos más severos. 

Esta enfermedad es la más prevalente en el mundo actual y afecta en gran medida a la vida de los pacientes que conviven diariamente con ella.

El síndrome de ojo seco es una enfermedad multifactorial compleja y crónica, es decir sin posibilidad de cura, eso sí, se pueden aliviar sus síntomas si se hacen las cosas correctamente. Afecta a la superficie ocular debido a la eficiencia en la producción de las lágrimas, la mala calidad de estas o la excesiva evaporación de las lágrimas.

Tipos de ojo seco

Existen dos tipos de ojo seco dependiendo de cual sea su respuesta. Puede ocurrir que el ojo esté verdaderamente seco, lo puede provocar molestias, infección y daños e incluso úlceras en la cornea en los casos más graves. En esta situación es de vital importancia hidratar con frecuencia el ojo con gotas artificiales.

Otra opción que puede ocurrir es que el ojo produzca un lagrimeo constante como defensa del propio ojo ante un daño o una inflamación. En este caso la producción continua de lagrimeo puede afectar a la vida diaria de quien lo padece.

Síntomas del ojo seco

Son muchos los síntomas asociados al síndrome de ojo seco, entre los que destacan:

  • Picor
  • Quemazón
  • Ojos rojos
  • Pesadez en los párpados
  • Ojos fatigados y/o doloridos
  • Sequedad ocular
  • Fotofobia
  • Visión borrosa
  • Sensación de arenilla

Solo en los casos más extremos puede llegar a producirse ceguera

Factores asociados al síndrome de ojo seco

Como ya indiqué al comienzo esta enfermedad no tiene cura, pero sí que existen ciertos factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir de ojos secos.

Excesiva exposición a pantallas

El uso prolongado de un ordenador, tablet o teléfono móvil puede provocar una disminución del parpadeo, lo que a la larga puede llegar a provocar una evaporación lagrimal y un mayor riesgo de tener síntomas de ojo seco.

Uso de lentillas

Aún no está demostrada la medida exacta en que las lentes de contacto inciden en los problemas de ojo seco, pero la incomodidad de esta afección es una razón primordial por la que las personas dejan de usarlos.

Envejecimiento y/o menopausia

Aunque el síndrome de ojo seco puede aparecer tengas la edad que tengas, su probabilidad aumenta con la edad, en especial a partir de los 50 años. Las mujeres postmenopáusicas se enfrentan a un mayor riesgo de ojo seco que los hombres de igual edad.

Ambientes de interior y exterior

Los sistemas de aire acondicionado, los ventiladores y los sistemas de calefacción de inyección de aire contribuyen a una disminución de la humedad ambiental interior, lo que puede provocar la evaporación lagrimal, uno de los síntomas de ojo seco. De igual manera, los climas áridos y las condiciones ventosas o de bajos niveles de humedad aumentan los riesgos de ojo seco.

Diagnóstico de ojo seco

La única manera, repito, la única manera de saber si sufrimos el síndrome del ojo seco es acudir a un profesional de la visión para que nos realice las pruebas pertinentes.

En ningún caso debemos preguntar a algún conocido para conocer sus síntomas y autodiagnosticarnos.

El optómetra o un oftalmólogo será el encargado de realizar un exhaustivo examen de sus ojos para revelar la presencia y gravedad del síndrome de ojo seco y ayudar al profesional de la vista a determinar el mejor tipo de tratamiento del ojo seco a fin de mantener la salud, la comodidad y la buena visión de sus ojos.

Tratamiento del ojo seco

Que no podamos curarnos de esta afección no significa que no podamos aliviar sus síntomas con un tratamiento específico. Actualmente, existen opciones muy eficaces para llevar una vida lo más cómoda posible. En la mayoría de los casos, el uso regular de lágrimas artificiales y algunas pautas en la conducta, como descansar con frecuencia cuando estamos trabajando, pueden reducir en forma significativa los síntomas de ojos secos.

En casos más severos, su profesional de la visión podrá recomendarle medicamentos oftálmicos específicos y ciertos procedimientos realizados en la consulta para ayudar a que su cuerpo genere y segregue más lágrimas, así como para disminuir la irritación y la inflamación del ojo.

Si accedes al video situado a la mitad de este post, además de la explicación podrás acceder a algunos estudios científicos sobre el síndrome de ojo seco.

Ya sabéis que podéis preguntarme cualquier duda que os surja a través de los comentarios del blog, en mi canal de Youtube o a través de mis redes sociales.

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