Este par de semanas me he encontrado el dichoso vestido hasta en la sopa. Teníais que haberme visto en un restaurante de Vigo, pido el menú del día y me traen ¡¡¡el vestido en la sopa!!! Que cara se me quedó… Y no entiendo porque tanta excitación. Cuando vi la foto por primera vez pensé: “vale, un vestido azul y negro, ¿y qué?”. Pues “¿y que?” no, que me dijeron que era un vestido blanco y dorado. Y mi cara en plan…¡¡¡un vestido en la sopa!!!

Pues bien, por mucho revuelo que haya habido el vestido es AZUL con detalles NEGROS. Esto es algo objetivo, ya se ha demostrado y punto. Pero lo que muchos querréis saber es a que se debe este fenómeno. Aquí va la explicación:

El fenómeno reside en en la manera que tiene nuestro cerebro de interpretar la información.

Nuestro cerebro filtra de forma intuitiva (por procesos neuronales relacionados sobre todo con la información de momento ya vividos) el fondo y la luz para ver el verdadero color del vestido, de manera que si alguien interpreta que el fondo es clarito verá el vestido oscuro y viceversa. La casualidad de esta imagen, y que hace que haya habido tanto movidón con ella, es que la tonalidad azul de la imagen y la confusión de los colores que hay alrededor del vestido llevan a nuestro cerebro a hacerse un lío y no saber interpretar los tonos como verdaderamente son.

Cuando la luz es recibida por la retina, esta pasa como información eléctrica a nuestro cerebro y este debe evaluar y asignar el color correctamente. Para realizar esto lo que hace el cerebro es aplicar unos filtros para que se parezca lo más posible a la imagen real. Al revés de lo que hace Instagram, vamos. Para que me entiendas mejor, imagina una fotografía en la que todo el fondo es azul y hay algo blanco en todo el medio, tu cerebro automáticamente, intenta analizar y compensar ese exceso de azul para darle el tono más real y, aunque la imagen blanca se verá azulada (mezcla de azul y blanco), verás esa imagen de color blanco.

Ahora el caso que nos ocupa que es el vestidito de moda. El cerebro de las personas que ven el vestido blanco y dorado interpreta que el vestido está a contraluz, el fondo está más iluminado, lo que implica que el vestido esté más oscuro. Su cerebro aplica los filtros contrarios para compensar lo que interpreta: automáticamente cambia el vestido (este cambio provoca que el azul se vea más blanquecino y el negro, menos negro o marrón) y además de esto, satura la imagen (por eso ese negro apagado o marrón se vuelve dorado).

En el cerebro de quienes ven el vestido azul y negro se aplican justo los procesos contrarios. Entre esta poca cantidad de gente me encuentro yo y por eso hablaré en primera persona. Lo que hace mi cerebro es interpretar que el vestido está muy iluminado por una luz amarillenta, en vez de creer que el vestido está a contraluz, e intenta compensarlo de forma contraria a la anterior: mi cerebro oscurece el vestido (el azul se vuelve más azul y, por tanto, más visible y el negro más negro) y además “bloquea” esa calidez que le da el tono amarillento a la fotografía aplicando un filtro de azul que lo que hace es enfriar la tonalidad de toda la fotografía (esto provoca que aún vea más azul el vestido). Y claro, no es por fastidiar pero lo que se consigue con este ultimo proceso es ver el vestido del color que es y no un vestido blanco y dorado :p

Además del proceso principal que hace que unos lo vean de un color y otros de otro, el ambiente donde estemos también puede confundir a nuestro cerebro. Si estamos en un ambiente con luz amarillenta, puede que haya más posibilidades de que, al volver a ver la imagen, nuestro cerebro lo vea más azulado y, si estamos en la oscuridad, que aclare los colores por contraste. Este es el motivo de que algunas personas lo vieran de un color la primera vez y del otro en ocasiones posteriores. Aunque una vez que nuestro cerebro “sabe” como tiene que verlo, difícilmente lo cambiará.

También la mala calidad de la imagen y el encuadre hacen que nuestro cerebro se equivoque más fácilmente. Si tu cerebro es capaz de concentrarse solo en el vestido, lo verás azul, mientras que si se concentra en el fondo, lo verás más claro. Pero claro, dile tu a tu cerebro que se concentre sólo en el vestido. Eso entraría dentro del universo ZEN y no es mi especialidad.

¿Pero entonces es negro?

Concluyendo: es una ilusión óptica formada por varios factores. Así que no te preocupes si lo ves dorado y blanco o azul y negro porque verdaderamente no tiene mucha importancia. Ninguno de los dos colores nos hace pensar en ninguna patología visual ni en ningún tipo de locura 😀 Eso si, si lo ves azul y negro puedes presumir de que estás viendo el vestido del color que es, digan lo que digan tus amigos (ya que la mayoría lo ve blanco y dorado)

Espero haberte ayudado a comprender porque unas personas ven el vestido de un color y otras de otro, incluso he oído que hay gente que no veía vestido…

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